Posteado por: veisvedruna | 24 junio, 2016

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Posteado por: veisvedruna | 24 junio, 2016

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Posteado por: veisvedruna | 7 septiembre, 2015

Encuentro de Coordinadores de Pastoral – Dénia 3 de Septiembre

142_1_IMG_20150903_WA0000Este jueves, 3 de Septiembre, ha tenido lugar en Denia, un encuentro de profesores que pertenecen a los departamentos de pastoral, de los colegios Vedruna de la C. Valenciana y de Murcia. Hemos intercambiado experiencias, actividades y proyectos, relacionados con el objetivo anual de este curso escolar. Continuaremos en contacto y tendremos otros encuentros, ya que las conclusiones han sido muy positivas. Este intercambio de ideas va a enriquecer la aplicación de nuestro objetivo en cada uno de nuestros colegios.

Posteado por: veisvedruna | 25 febrero, 2015

FELICIDADES COMUNIDAD VEDRUNA


La Fundación VEIS Vedruna, Educación Integral Solidaria, felicita a toda la Comunidad Vedruna 
por sus 189 años que se cumplirán mañana "26 de febrero de 2015". Feliz día.



 26 de febrero

26 febrero 15

Posteado por: veisvedruna | 16 febrero, 2015

“125 anys Caminant Junts per Dénia”

Cartel de la Marcha 1-03-1 (1)

Posteado por: veisvedruna | 19 enero, 2015

Colegio Sagrado Corazón – Dénia – 125 aniversario

A  Joaquina …” 125aniversario de la fundación del Colegio en Dénia

En la mañana del 27 de Noviembre, día del MAESTRO, nos reunimos todo el  Colegio para nuestra oración de acción de gracias.

Este año tiene un matiz especial, porque hace 125 años que las Hermanas llegaron a esta ciudad de Dénia.

Invitamos a las Hermanas de la Casa Vedruna y de la Casa de Acogida a que nos acompañen desde las terrazas. Los niños vibran de alegría al verlas en los balcones.

Captamos en sus rostros la alegría profunda y el orgullo al constatar que el trabajo bien hecho perdura en el tiempo

Tenemos la suerte de contar con la presencia de la Hermana Mª Isabel Molpeceres que comienza el acto con unas preciosas palabras de ánimo, de agradecimiento y nos introduce en la oración.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Unos alumnos plantan un roble “Martinenc” como ofrenda simbólica.

Hemos  escuchado en infinidad de ocasiones la expresión, “Es fuerte como un roble”, pues aquí tenemos un roble, traído desde muy cerquita de Vic, donde todo empezó. Al plantarlo, recordamos lo que las hermanas de Joaquina han hecho en todo el mundo y en especial en Dénia, hace hoy 125 años, fundar un colegio, donde los niños y jóvenes puedan crecer en edad, conocimiento y gracia ante Dios y los demás hombres. Demos gracias a Dios por ello y pidamos que, al igual que queremos ver crecer este roble, su obra en Dénia y en nosotros nunca deje de crecer y dar fruto.

A ti Señor,que nos diste a Joaquina una santa Madre de muchos hijos, cuida de todos los niños del mundo, para que nunca les falte esa mirada dulce, ese abrazo, ese beso de un padre y una madre, y así envueltos en tu amor, crezcan felices y alegren la vida de quienes les acompañan.

A ti Señor, que nos diste a Joaquina entregada a los jóvenes, fortalece la buena voluntad de todos los jóvenes, para que no se conformen sólo con cumplir, sino que en toda acción sepan dar lo mejor de sí mismos. Sean valientes y luchadores ante la adversidad, emprendedores y buscadores de la verdad, sintiéndose siempre acompañados y conducidos por tu mano.

A ti Señor, a quien amó profundamente Joaquina, permite que las madres del mundo, sepan y puedan estar al lado de sus hijos, en los buenos y en los malos momentos. Sepan transmitir esperanza ante el sufrimiento y ser ejemplo de fortaleza y confianza en tí porque no nos abandonas nunca.

A ti Señor,que hiciste de Joaquina una mujer de fe, aumenta la nuestra para que sepamos escuchar y acoger la Palabra de Dios y colaborar en el plan de salvación que Dios  tiene para cada uno de nosotros.

A ti Señor,que a pesar de los pecados de la Iglesia, te haces presente en el mundo por ella, enséñanos a orar y que el fruto de nuestra oración sea el servicio a los demás, porque es en el amor al prójimo donde la Resurrección de tu Hijo se hace presente.

A ti Señor,que te hiciste presente para Joaquina en los pobres, en los marginados, en los que sufren, que tu consuelo, tu paz, tu serenidad y tu esperanza, llene los momentos de vacío y dolor de su vida.

“Joaquina, hace falta gente como tú”

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Posteado por: veisvedruna | 5 enero, 2015

REFLEXION “SUPERVIVENCIA EN UN TIEMPO DE CRISIS”

SUPERVIVÈNCIA EN UN TEMPS DE CRISI. REFLEXIONS ETIMOLÒGIQUES D’UN CAPELLÀ INDIGNAT

SUPERVIVENCIA EN UN TIEMPO DE CRISIS. REFLEXIONES ETIMOLÓGICAS DE UN CAPELLÁN INDIGNADO

 

 

Supervivencia

Del latín macarrónico: “vívere súper”. Es verdad. ¡Y tanto! Hay quien vive ‘súper’ en tiempos de crisis. Más aún, que gracias a la crisis viven súper. Los ejemplos se multiplicarían. Donde más encontraríamos sería entre los políticos (de todos los signos), sindicalistas y empresarios. También en la clase obrera, no penséis que no. Y si me apretáis también entre los curas, aunque, a decir verdad, y por lo que conozco, de estos, los menos. Bueno, yo no conozco a ningún cura que viva ‘súper’ gracias a la crisis.

Del latín de Séneca y Virgilio: “supervivens”, es decir, que sobrevive. ‘Sobrevivir’, según el diccionario del DIEC, es “vivir uno después de la muerte de otro o después de un determinado suceso”. Bueno, cojámonos a la segunda. O sea, no esperemos que se nos muera un tío rico en América sin más herederos que yo. Así no vale. Sobrevivir así no, por favor. No por nada, sino por cálculo de probabilidades. Es altamente improbable. De todos los millones que en España esperamos pacientemente (e indignadamente al estilo del 15 M y Podemos) sobrevivir a la crisis, no habrá más que un par (de almas, no de millones) que correrán esa suerte (heredar del tío rico).

La segunda es el ‘determinado suceso’, es decir, la crisis.

Analicemos ahora, etimológicamente, por supuesto, lo de la crisis.

 

Crisis

Viene del griego. Me lo imaginaba. ¡Pobres griegos!  No es para consolarnos, pero esos aún están peor que nosotros. Ahora del DRAE: “Cambio brusco en el curso de una enfermedad, ya sea para mejorarse, ya para agravarse el paciente”. Por favor, ¡que sea “para mejorarse”! Con todo lo que estamos pasando, que el cambio al final sea “para mejorarse”, porque si encima, al final, es “para agravarse”, apaga y vámonos. De momento es “para agravarse”, de momento yo no he perdido la esperanza y de momento me pongo manos a la obra.

Porque sobreviviremos a la crisis si nos ponemos manos a la obra. Si esperamos que los políticos, sindicalistas y empresarios nos saquen de la crisis, apañados vamos. No olvidemos que por lo que nos huele, un montón de políticos, sindicalistas y empresarios en vez de poner manos a la obra ponen mano a nuestros bolsillos por no decir a otro sitio. No, no confío mucho en ellos. Confío mucho más en mí mismo y en mi capacidad de lucha, de trabajo, de honradez y, os soy sincero, de muchas más capacidades.

Es verdad que escribo y pienso desde la postura cómoda del cura jubilado. Pero también es cierto que rodeado, y bien de cerca, de parientes, amigos y bienhechores con todos los problemas que os podéis imaginar. En este momento llega a mi lugar de trabajo Abdeslam, casado, un hijo, parado de larga duración, que ya no cobra ni el subsidio. Entre todos hacemos lo que podemos. El problema no me afecta a mí directamente, pero, lo repito, sí a un montón de mis parientes, amigos y bienhechores, y yo no soy de piedra. Desde mi más tierna infancia y desde el seminario, se me enseñó y aprendí los principios básicos del cristianismo, e intento ponerlos en práctica.

Hoy estuve comiendo en casa de unos jóvenes amigos. Él, Jordi, valenciano; ella, Yumika, japonesa. Nos hizo una comida tradicional la madre de Yumika que ha venido a visitar a su hija. La madre de Yumika regenta un pequeño restaurante en Japón. Nos hemos chupado los dedos. Gracias. En la conversación prandial y postprandial yo era defensor de que no estamos ante una crisis económica, sino ante una crisis de ética. No todos estaban completamente de acuerdo. Es normal.

Imaginaos por un momento que ‘to er mundo e bueno’. Pero de verdad. Imaginaos –hace falta mucha imaginación, ya lo sé- que no hay corrupción. De golpe ya hemos bajado a la mitad el nivel de parados. Imaginaos que no hay mentira. El nivel de parados en España ha bajado hasta el 5%. Imaginaos que los políticos, sindicalistas y empresarios trabajan por el bien del País. ¡Ya no hay parados! Imaginaos que pasa lo mismo en el resto del mundo. ¡Ya no hay hambre! ¡Ya no hay enfermedades fácilmente curables que se llevan por delante a millones de personas cada año! ¡Ya no mueren 3.000 niños –si 3.000 más o menos como los de las torres famosas- al día por desnutrición y enfermedades propias de países oprimidos y esclavizados! (Países del tercer mundo, países en vías de desarrollo, países menos favorecidos, etc., son eufemismos para ocultar la realidad de países oprimidos y esclavizados, y así dejar nuestras conciencias tranquilas).

Me pongo manos a la obra. Intento conformar mi comportamiento con los niveles máximos posibles de ética social que viene a ser la ética cristiana. Y desde la trona de mi pueblo, los domingos, y desde la reflexión y el lápiz y papel (léase ‘ordenador’), todos los días intento profundizar, analizar y aplicar la buena noticia de Jesús.

Soy sacerdote, pero si os tengo que decir la verdad, no soy muy religioso en el sentido al uso del término. De paso os diré que Jesús tampoco era un hombre muy religioso. Hace un par de años, en el Libro de Fiestas de mi pueblo, escribía una cosa parecida a esta:

Las características de una persona religiosa son las siguientes:

  1. Tiene un credo y unos dogmas a los que presta asentimiento sin duda alguna.
  2. Tiene unas oraciones predeterminadas, que reza fervorosamente todos los días.
  3. Tiene unas liturgias y unos ritos más o menos solemnes, más o menos complejos, que sigue y de los que participa puntualmente.
  4. Tiene unos mandamientos y unas leyes que debe cumplir escrupulosamente.
  5. Tiene una jerarquía que le marca el camino que ha de seguir y le amonesta (con mayor o menor fuerza) cuando se aparta de ese camino marcado.

No, evidentemente, Jesús no era un hombre religioso, al menos en el sentido que acabamos de dar a este término.

Nosotros, y cuando digo nosotros hago referencia, por ejemplo, a los que vamos a misa los domingos, digo que nosotros sí somos personas religiosas. Lo que no quiere decir mucho. Creo que se una persona religiosa no es, por definición, ni bueno ni malo. Según. Cualquiera podría decir que Pinochet (y otros), o un sacerdote abusador de chiquillos, o algunos de nuestros más famosos corruptos, es una persona religiosa. Y… tendría razón, pero, ya me contaréis… Sin embargo, también cualquiera podría decir que Teresa de Calcuta, el asesinado obispo Romero o las benditas monjas que vemos día sí día también en la TV dando un testimonio maravilloso en las situaciones más difíciles del África Negra, pongo por caso, digo que cualquiera podría decir que estas personas son o eran unas personas religiosas. Y tampoco nos equivocaríamos. En ambos casos se puede decir que se trata de personas religiosas. Pero la diferencia es fundamental. Por eso digo que ser una persona religiosa no es, por definición, ni bueno ni malo.

Desde el punto de vista de la religión cristiana, si el credo, las oraciones, las liturgias, los mandamientos y la jerarquía me conducen a la fe, la religión ha cumplido su encargo. Si, por el contrario, la jerarquía, los mandamientos, las liturgias, las oraciones y el credo, se quedan en sí mismos y no nos conducen a la fe, todo eso se ha convertido en palabras vacías. Si lo queréis más claro: no sirve para nada. O peor todavía. Sirve para la autocomplacencia, para la justificación de nuestros actos y hasta de nuestros pecados. El problema es que el mensaje que nosotros hemos transmitido ha sido, muchas veces, el mensaje de la religión y no el de la fe.

El mensaje de la religión lo conocemos bien. El mensaje de la fe implica, entre otras cosas, un mensaje de ética cristiana. Un mensaje que puede cambiar el mundo. Un mensaje que haría desaparecer la crisis.

Entonces nos planteamos la pregunta del millón.

¿Qué es la fe?

La fe es vivir de una forma determinada. La fe cristiana es vivir conforme vivía Jesucristo. Y Jesucristo vivió dedicado a propagar, con palabras y hechos, el Reino de Dios. Con toda la fuerza, tanta que le condujo a la muerte. Un Reino de amor, de justicia, de verdad, de libertad, de paz. Jesús dedicó su vida a poner al día el sueño más antiguo del corazón humano, el deseo casi desesperado de todas las culturas de todos los tiempos: la liberación de todas las cadenas que aprisionan el ser humano.

Cada vez que nosotros dedicamos nuestros esfuerzos para liberar a un hermano de cualquier cadena, sea la pobreza, sea la inmigración, sea la injusticia, sea la mentira, sea la corrupción, sea la falsedad…, cualquier cadena, estaremos manifestando nuestra fe.

Si nuestra religión nos lleva a trabajar por ese sueño universal, nuestra religión nos conduce a la fe. Si llegamos a trabajar por ese sueño por otros caminos, esos otros caminos nos conducen, igualmente, a la fe.

Me falta por analizar, etimológicamente, la palabra ‘tiempo’.

Tiempo

Está para despistar. Como cuando Santiago, mi amigo el periodista ecuatoriano que cada día arriesga su vida, simplemente por decir la verdad, que una tarde me preguntó. ¿Javier, tú crees profundamente en Dios? El ‘profundamente’ estaba para despistar. Lo de ‘creer’ y ‘Dios’, merecían un análisis. También etimológico, por qué no. ‘Creer’ equivale a ‘tener fe’, según la descripción que acabo de hacer una líneas antes. ‘Dios’, para San Ireneo, eran los pobres.  Para algunos, creer en Dios es lo mismo que trabajar por los más necesitados. ¡Vaya usted a saber!

SUPERVIVÈNCIA EN UN TEMPS DE CRISI. REFLEXIONS ETIMOLÒGIQUES D’UN CAPELLÀ INDIGNAT

 

Supervivència

Del llatí macarrònic: “vívere súper”. És veritat. I tant! Hi ha qui viu ‘súper’ en els temps de crisi. Més encara, que gràcies a la crisi viuen súper. Els exemples es multiplicarien. On més trobaríem seria entre els polítics (de tots els signes), sindicalistes i empresaris. També en la classe obrera, no penseu que no. I, si m’apureu, també entre els capellans, encara que, certament i pel que conec, d’estos, els menys.  Doncs, bé, jo no en conec cap capellà que viva ‘súper’ gràcies a la crisi. Almenys dels capellans d’a peu.

Del llatí de Sèneca i Virgili: “supervivens”. És a dir, que sobreviu. ‘Sobreviure’, segons el diccionari de la RAE, és “viure un després de la mort d’un altre o després d’un determinat succés”. Doncs, bé, agafem-nos a la segona. O siga, no esperem que se’ns muira un tio ric a Amèrica sense més hereus que jo. Així no val. Sobreviure així no, per favor! No per res, sinó per càlcul de probabilitats. És altament improbable. De tots els milions que a Espanya esperem pacientment (i indignadament a l’estil 15 M i Podemos) sobreviure a la crisi, no hi haurà ni un parell (d’ànimes, no de milions) que correran eixa sort (heretar del tio ric).

La segona és el ‘determinat succés’, és a dir, la crisi.

Analitzem ara, etimològicament, per descomptat, això de la crisi.

Crisi

Ve del grec. M’ho imaginava. Pobres grecs!  No és per a consolar-nos, però eixos encara estan pitjor que nosaltres. Ara, del DIEC: “Crisi. Canvi brusc, favorable o advers, en el curs d’una malaltia”.  Per favor, que siga “favorable”! Amb tot el que estem passant, que el canvi al final siga “favorable”, perquè si damunt, al final, és “advers”, apaga i anem-se’n. De moment és “advers”, de moment jo no he perdut l’esperança i de moment em pose a la feina.

Perquè sobreviurem a la crisi si ens posem mà a l’obra. Si esperem que els polítics, sindicalistes i empresaris ens traguen de la crisi, apanyats anem. No oblidem que pel que ens ol, un munt de polítics, sindicalistes i empresaris en compte de posar mà a l’obra posen mà a les nostres butxaques per no dir a un altre lloc. No, no confie molt en ells. Confie molt més en mi mateix i en la meua capacitat de lluita, de treball, d’honradesa i, vos sóc sincer, de moltes més capacitats.

És veritat que escric i pense des de la postura còmoda del capellà jubilat. Això no té remei, sóc capellà i estic jubilat, què anem a fer-li! Però també és cert que rodejat, i bé de prop, de parents, amics i benefactors amb tots els problemes que us podeu imaginar. I jo no sóc de pedra. En aquest moment arriba al meu lloc de treball Abdeslam, casat, un fill, parat de llarga duració, que ja no cobra ni el subsidi. Entre tots fem el que podem. Des de la meua més tendra infància i des del seminari, se me va ensenyar i vaig deprendre els principis bàsics del cristianisme, i intente posar-los en pràctica.

Hui he menjat a casa d’uns jóvens amics. El, Jordi, valencià; ella, Yumika, japonesa. Ens ha fet un menjar tradicional la mare de Yumika que ha vingut a visitar la seua filla. La mare de Yumika regenta un xicotet restaurant al Japó. Ens hem xuplat els dits. Gràcies. En la conversació prandial i postprandial jo era defensor que no estem davant d’una crisi econòmica, sinó davant d’una crisi d’ètica. No tots estaven, completament, d’acord. És normal.

La meua tesis de la crisi d’ètica es pot comprendre de la següent forma. Imagineu-vos, per un moment, que ‘to er mundo e bueno’. Però de veritat. Imagineu-vos –fa falta molta imaginació, ja ho sé- que no hi ha corrupció. De colp ja hem baixat a la meitat el nivell de parats. Imagineu-vos que no hi ha mentida, ni en empresaris, ni en treballadors, ni en polítics, ni en sindicalistes. El nivell de parats a Espanya ha baixat fins al 5%. Imagineu-vos que els polítics, sindicalistes i empresaris treballen pel bé del País. Ja no hi ha parats! Podem, fins i tot rebre subsaharians, nordsaharians, sudamericans i nordamericans. Imagineu-vos que passa el mateix en la resta del món. Ja no hi ha fam! Ja no hi ha malalties fàcilment curables que es duen per davant a milions de persones cada any! Ja no moren 3.000 xiquets al dia –sí, al dia; sí, 3.000, més o menys com els de les torres famoses- per desnutrició i malalties pròpies de països oprimits i esclavitzats! (Països del tercer món, països en via de desenrotllament, països menys afavorits, etc., són eufemismes per a ocultar la realitat de països oprimits i esclavitzats, i així deixar les nostres consciències tranquil·les).

Em pose mà a l’obra. Intente conformar el meu comportament amb els nivells màxims possibles d’ètica social que ve a ser l’ètica cristiana. I des de la trona del meu poble, els diumenges, i des de la reflexió i el llapis i paper (llegiu ‘ordinador’), tots els dies intente aprofundir, analitzar i aplicar la bona notícia de Jesús.

Ja ho sabeu, sóc capellà, però si us he de dir la veritat, no sóc molt religiós en el sentit a l’ús del terme. De pas us dic que Jesús tampoc no era un home molt religiós. Fa poc temps, en el Llibre de Festes del meu poble, escrivia una cosa pareguda a esta:

Les característiques d’una persona religiosa són les següents:

  1. Té un credo i uns dogmes als que presta assentiment sense dubte algú.
  2. Té unes oracions predeterminades, que resa fervorosament tots els dies.
  3. Té unes litúrgies i uns ritus més o menys solemnes, més o menys complexes, que segueix i dels quals participa puntualment.
  4. Té uns manaments i unes lleis que deu acomplir escrupolosament.
  5. Té una jerarquia que li marca el camí que ha de seguir i l’amonesta (amb major o menor força) quan s’aparta d’eixe camí marcat.

No, evidentment, Jesús no era un home religiós, al menys en el sentit que acabem de donar a aquest terme.

Nosaltres, i quan dic nosaltres faig referència, per exemple, als que anem a missa els diumenges, dic que nosaltres sí som persones religioses. El qual no vol dir molt. Crec que ser una persona religiosa no és, per definició, ni bo ni roí. Segons. Qualsevol podria dir que Pinochet (i altres), o un prevere abusador de xiquets, o alguns dels nostres més famosos corruptes, és una persona religiosa. I…, tindria raó, però, ja em direu… Tanmateix, també qualsevol podria dir que Teresa de Calcuta, l’assassinat bisbe Romero o les beneïdes monges que veiem dia sí dia també en la TV donant un testimoni meravellós en les situacions més difícils de l’Àfrica Negra, pose per cas, dic que qualsevol podria dir que aquestes persones són o eren unes persones religioses. I tampoc no s’enganyarien. En ambdós els casos es pot dir que es tracta de persones religioses. Però, la diferència és fonamental. Per això dic que ser una persona religiosa no és, per definició, ni bo ni roí.

Des del punt de vista de la religió cristiana, si el credo, les oracions, les litúrgies, els manaments i la jerarquia em duen a la fe, la religió ha acomplit el seu encàrrec. Si, pel contrari, la jerarquia, els manaments, les litúrgies, les oracions i el credo, es queden en sí mateix i no ens duen a la fe, tot això s’ha convertit en paraules buides. Si ho voleu més clar: no serveix per a res. O pitjor encara. Serveix per a la autocomplaença, per a la justificació dels nostres actes i fins i tot dels nostres pecats. El problema és que el missatge que nosaltres hem tramés, ha segut, moltes vegades, el missatge de la religió i no el missatge de la fe.

El missatge de la religió el coneixem bé. El missatge de la fe implica, entre altres coses, un missatge d’ètica cristiana. Un missatge que pot canviar el món. Un missatge que faria desaparèixer la crisi.

Aleshores ens plantegem la pregunta del milió.

Què és la fe?

La fe és viure d’una forma determinada. La fe cristiana es viure conforme vivia Jesucrist. I Jesucrist va viure dedicat a propagar, amb paraules i actes, el Regne de Déu. Amb tota la força, tanta que el va conduir a la mort. Un Regne d’amor, de justícia, de veritat, de llibertat, de pau. Jesús va dedicar la seua vida a posar al dia el somni més antic del cor humà, el desig quasi desesperat de totes les cultures de tots els temps: l’alliberament de totes les cadenes que empresonen l’ésser humà.

Cada vegada que nosaltres dediquem els nostres esforços per a alliberar un germà de qualsevol cadena, siga la pobresa, siga la immigració, siga la injustícia, siga la mentida, siga la corrupció, siga la falsedat…, qualsevol  cadena, estem manifestant la nostra fe.

Si la nostra religió ens duu a treballar per eixe somni universal, la nostra religió ens duu a la fe. Si arribem a treballar per eixe somni per altres camins, eixos altres camins ens duen, així mateix, a la fe.

Em falta per analitzar, etimològicament, la paraula ‘temps’.

Temps

Està per a despistar. Com quan Santiago, el meu amic el periodista equatorià que cada dia arrisca la seua vida, simplement per dir la veritat, que una vesprada em va preguntar. Javier, tu creus profundament en Déu? El ‘profundament’ estava per a despistar. Això de ‘creure’ i ‘Déu’, mereixien una anàlisi. També etimològic, per què no. Ja ho farem en un altre moment. Us done un resum del que pense: ‘Creure’ equival a ‘tindre fe’, segons la descripció que acabe de fer unes línies abans. ‘Déu’, per a Sant Ireneu, eren els pobres.  Per a alguns, creure en Déu és el mateix que treballar pels més necessitats. Vaja vosté a saber!

Posteado por: veisvedruna | 27 noviembre, 2014

PASCUA VEDRUNA

Te proponemos un itinerario de fe desde el Adviento hasta la gran fiesta de la Pascua.

Si eres un buscador/a de Dios y te sientes parte de la familia Vedruna… ¡estás invitado/a!

 

Posteado por: veisvedruna | 20 noviembre, 2014

HOJA DE RUTA DE UN CRISTIANO S. XXI

Escrito por Gonzalo Haya
Las tres coordenadas de la hoja de ruta
Esta hoja de ruta es la respuesta a una incertidumbre. Es un frenazo ante una diversidad de caminos que se despliegan sin indicaciones de tráfico. Nos han emborronado los rótulos de la carretera. Nos hemos quedado sin puntos de referencia.
En la vida civil, la corrupción y los intereses personales han minado la credibilidad de las Instituciones: gobiernos, sindicatos, controladores económicos, incluso altas esferas de la magistratura. La ley no se identifica con la justicia.
Para muchos cristianos, la indiscutida autoridad del Papa quedó minada por la rebelión de los creyentes -y de algunos obispos- ante la encíclica Humanae vitae. Las orientaciones del concilio Vaticano II han sido tergiversadas por la misma autoridad eclesiástica. La hermenéutica ha alertado sobre el verdadero sentido de los textos bíblicos. Los dogmas están siendo reinterpretados. Y estos cambios no son meras especulaciones teóricas; son paradigmas, visiones integrales del mundo, y principios que orientan nuestro comportamiento.
“No estamos ante una época de cambios sino ante un cambio de época”. ¿Qué principios pueden orientar ahora nuestras decisiones ¿Sobre qué fundamento podemos asentar nuestras decisiones?
El último responsable de mis decisiones es mi conciencia; pero sé que mi conciencia está empañada por egoísmos que desfiguran su visión, y está aislada en el reducido círculo de mis experiencias.
Mi decisión por tanto tiene que fundamentarse en mi conciencia, pero en mi conciencia confrontada con una imagen que sea insobornable, y que esté abierta al diálogo con una experiencia plural y actualizada. Estos tres elementos, confrontados entre sí, me permitirán reelaborar mi hoja de ruta.
Para un cristiano, las tres coordenadas que recibe su GPS son la propia conciencia, el ejemplo de Jesús, y los signos de los tiempos. Veamos como interactúan.
Mi conciencia
La doctrina tradicional, desde los estoicos a santo Tomás, presenta la conciencia como el último criterio de la moralidad de un acto. Para Pablo, todo lo que no procede de convicción, es pecado (Rom 14,23). Lo mismo le dice el Papa Francisco al entrevistador ateo Eugenio Scalfari. Santo Tomás llega a decir que debo renegar de la religión si me conciencia me dice que ese es mi deber.
La conciencia es la que nos confirma que Gandhi o Teresa de Calcuta actuaban correctamente, mientras que un pederasta actúa mal. La conciencia fue el único medio del hombre de Cromagnon para conocer lo correcto, y era tan hijo de Dios como nosotros. Y la conciencia es la que le dice, en lenguaje sencillo, a la gente sencilla que hay que “ser buena gente”. La parábola del buen samaritano no se legitima porque la dijo Jesús; por el contrario Jesús se legitima a los ojos de cualquier hombre por haber propuesto esta parábola.
La conciencia no es una facultad meramente humana. La conciencia es el punto de encuentro, el cordón umbilical que nos une a Dios. La conciencia es sagrada porque Dios se manifiesta en ella, en lo más íntimo del hombre, para no alterar desde fuera la autonomía humana. La conciencia es la transparencia de Dios en mí.
La conciencia también tiene un aspecto negativo: está condicionada por la cultura y por los propios egoísmos. Los políticos dicen tener su conciencia tranquila. Fidel castro y Pinochet se sentían cristianos.
La conciencia, como lo automóviles, tiene su punto ciego, un ángulo muerto para la visión. San Bernardo –doctor melifluo- predicó la segunda cruzada. Los inquisidores no veían su contradicción con el evangelio. Nosotros no nos sentimos comprometidos por la injusticia del hambre en los países explotados. Esos son los puntos ciegos de la conciencia en cada época.
Jesús, el rostro humano de Dios
Jesús es la más nítida imagen de Dios que un cristiano puede obtener. Compararlo con la imagen que nos muestra nuestra conciencia será el mejor Photoshop para corregir las desviaciones causadas en la conciencia por nuestro egoísmo.
“Volved a Galilea” es el mensaje del ángel a las mujeres que lo buscaban en el sepulcro. Volver al evangelio es la mejor manera de iluminar nuestra conciencia para que reconozca la voz de Dios.
Sin embargo el evangelio tampoco es ni la única ni la última palabra para decidir mi camino. Sólo Dios es absoluto, ni siquiera nuestra idea de Dios es absoluta. El evangelio es mensaje de Dios en palabra humana; es el comportamiento de Jesús en circunstancias temporales y culturales distintas de las nuestras. Mensaje de Dios filtrado por las primeras comunidades, por Pablo, Pedro o Santiago; interpretado por Padres de la Iglesia, teólogos escolásticos, filólogos, arqueólogos y exegetas actuales.
El evangelio me habla a mí cuando logro sintonizarlo con la paz de mi conciencia.
Los signos de los tiempos
Recordemos que la expresión “signos de los tiempos” aparece por primera vez en los evangelios, como una llamada de atención a la llegada del Reino de Dios (Lc 21,31), y fue introducida en el Concilio Vaticano II por Juan XXIII como una forma de interpretar hoy las manifestaciones de Dios. La manifestación de Dios en Jesús y en mi conciencia debe ser completada con su manifestación en el mundo de mi tiempo.
Evangelio y conciencia pueden llegar a sintonizar en la paz de mi celda, o de mi despacho, pero pueden ignorar el mundo exterior. El hambre, la trata de mujeres y de niños, los inmigrantes ahogados en la travesía… son gritos de Dios para despertar el punto ciego de mi conciencia. Vivimos cómodamente asentados en la injusticia social.
Francisco exhorta a las comunidades cristianas, y a los particulares, a un discernimiento evangélico observando los signos de los tiempos, como la exclusión y los desafíos culturales. La convocatoria del Sínodo de la Familia nos invita a salir de una mentalidad estática y a afrontar la evolución histórica del pensamiento y de la conciencia humana.
Los signos de los tiempos también presentan aspectos negativos que nos deslumbran, como el aplauso, el éxito, poder, el dinero… y pueden ser obstáculos, incluso contrarios al evangelio. Es necesario interés y capacidad para discernir en qué pueden orientar o desorientar mis decisiones.
En conclusión
Antes bastaba con obedecer las señales de tráfico en la carretera, ahora tenemos que asumir la responsabilidad de nuestras decisiones, tenemos que abrirnos paso en la jungla de interpretaciones.
Mi Principio fundamental, el GPS que oriente la ruta de mi vida cristiana, será escuchar a Dios presente en mi conciencia, en sintonía con su presencia en el Jesús de los evangelios, y en sintonía con la cultura actual y con el clamor de los oprimidos.
La prensa, la televisión, el cine… pueden ser una fuente de información para discernir los signos de los tiempos, las llamadas de Dios a salir de mi individualismo y a encontrarle en el mundo que me rodea.
Esto no evitará que mi “yo” distorsione de alguna manera el mensaje de Dios, pero habré hecho lo que podía.
Ya sólo me queda orar como el publicano: “el recaudador, en cambio, se quedó a distancia y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; se daba golpes de pecho diciendo:¡Dios mío, ten piedad de este pecador!” (Lc 18,9-14).

Posteado por: veisvedruna | 23 octubre, 2014

II ENCUENTRO PATRONOS – 18/10/14

El pasado 18 de octubre de 2014, en Carabanchel – Madrid, el Equipo de Pastoral presentó a los Patronos de las diferentes Fundaciones Vedruna el Proyecto Marco de Pastoral “ACOMPAÑAR LA VIDA EN LOS CENTROS VEDRUNA”

Explicación del Equipo de Pastoral

Explicación del Equipo de Pastoral

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